En La Luna con: Bon Jovi, Bruce Springsteen y U2

martes, 20 de noviembre de 2007

Nace el 23 de septiembre de 1949 en la pequeña ciudad de Freehold, Nueva Jersey. Cuándo Bruce Springsteen consiguió abrirse camino al reconocimiento nacional fue a finales de 1975, tras una década de discos, los críticos lo aclamaron como el salvador del rock & roll, el solista que reunió todo la exuberancia del rock de los 50´ y el tratamiento de las canciones de los 60´, y lo moldeó todo al estilo de los 70´. Se le mencionó como el nuevo Jerry Lee Lewis, con canciones de la complejidad de Dylan, y con conciertos que estaban cerca de convertirse en una especie de movimientos religiosos llenos de la mejor música.

Pero el “nuevo Mesías” del rock & roll, fue dirigido por la maquina publicitaria de una gran compañía de discos, siendo percibido como hype por una parte significativa del público así como por los medios, Springsteen aterrizó en las portadas del Times y del Newsweek, pero ambas revistas cubrían el fenómeno, no la música. El álbum de Springsteen, “Burn To Run”, llegó a ser un hit, pero Bruce salto a la arena como una campaña de marketing, la mayoría de los fans fueron atraídos más por la campaña de prensa que por sus discos y espectáculos.

Ahora, dos décadas después, Springsteen es una estrella establecida que podría mirar atrás para observar una carrera que había producido algunos de los mejores álbumes de todos los tiempos, ganador de varios Premios de Grammy y un Oscar, y sin ser imitadores, constituyeron su propio subgenero dentro de la música popular.

Creciendo en la Nueva Jersey sureña, Springsteen llegó al rock & roll como un adolescente y tocando en una serie de bandas de mediados de los 60, combinando el rock garaje y el poderoso y clásico trío de blues rock. Durante un tiempo, a principios de los 70´, intentaba ser un cantante de folk, casi un cantautor, en el Greenwich Village. Pero cuando firma para la Columbia en 1972, llevó al estudio a muchos de los músicos con los que había tocado en Nueva Jersey durante los 60´.

El resultado fue “Greetings from Asbury Park, NJ” (enero de 1973), que paso desapercibido en su edición inicial, aunque Manfred Mann's Earth Band consiguió que un tema del disco, "Blinded by the Light", llegara a número uno cuatro años después. Tras este disco edita “The Wild, The Innocent and the E Street Shuffle” en septiembre de 1973 que también fracasa en ventas. (Con el tiempo ha conseguido ser discos platino.)

Al año siguiente, Springsteen decide reformar su grupo de acompañamiento, la E Street Band, incluyendo una línea de saxo, encarnada por Clarence Clemons, una segunda guitarra inigualable, "Miami" Steve Van Zandt, a los teclados eléctricos a Danny Federici, al teclado acústico a Roy Bittan, el bajista Gary Tallent, y en la batería a Max Weinberg. Con esta formación retoma el sonido country en su tercera y última oportunidad para Columbia. El compendio de músicos dirigidos de la mano de Bruce parió el “Born To Run” en agosto de 1975, los críticos y una audiencia de culto estaban con él, y la canción que da nombre al disco llegó al Top 40 mientras que álbum alcanzó Top Ten.

Qué Springsteen necesitaba tocar y grabar más material para consolidar su posición estaba bastante claro a partir de este momento. Pero esta opinión no era compartida por su manager lo que le mantuvo en litigio legal durante dos años. Mientras tanto, el mundo musical estaba cambiando. Gran parte de los críticos que aclamaron a Springsteen tan entusiasmadamente en 1975 percibían que era necesario un regreso al rock & roll clásico, a los valores que retransmitía el rock puro en un mundo dominado por el heavy metal y el art-rock.

Por aquel entonces Springsteen volvió con su cuarto álbum, “Darkness at the Edge of Town” (junio 1978), sin embargo, el movimiento punk y new wave le habían desbordado, empujándole de la vanguardia del mundo de la música. Además habían aparecido músicos de rock que estaban pegando fuerte con un sonido muy parecido al de Bruce, como Bob Seger, con lo que Springsteen parecía más un miembro de ese genero ya establecido que el creador y renovador de ese genero.

No obstante, sigue ganándose admiradores con un álbum en el que se encuentra consigo mismo, como ese niño perdido para el que sus primeras grabaciones son la válvula de escape del trabajo fabril. El álbum fue un éxito, aunque no parejo al éxito de “Born To Run”. Springsteen con “The River” (
octubre 1980), vuelve a los Top Ten gracias a “Hungry Heart”.

Nadie le llamaba un hype ya, pero Springsteen se retira de su éxito, para grabar el álbum clave de su carrera “Nebraska” (septiembre 1982). Springsteen decide no girar el álbum, y Van Zandt decide dejar la E Street Band para seguir con su carrera en solitario, siendo sustituido por Nils Lofgren.
Entonces llega “Born In The USA” (Junio 1984) llevándole a un tour internacional de dos años. Del álbum se sacaron más de siete singles que fueron éxito absoluto y vendió sobre diez millones copia, poniendo a Springsteen en los cielos del pop junto a Michael Jackson y Prince. Después de viajar durante más de un año, él edita un de quíntuple álbum en vinilo (tres CDs actualmente) de su concierto, titulado “Bruce Springsteen & the E Street Band/Live 1975-85” (noviembre 1986), con el que consigue estar en los Top Ten de medio mundo.

Springsteen volvió con un disco introvertido, “Tunnel of Love” (octubre 1987), poco antes de divorciarse de su primera esposa. (Se casó de segundas nupcias con la cantante Patti Scialfa, que se encontraba en la E Street Band.)

Tras otro maratoniona tour, Springsteen notifica a la E Street Band en noviembre de 1989, que se separa, una unidad que se había mantenido durante más de 15 años. En marzo de 1992, edita simultaneamente “Human Touch” y “Lucky Town”, y aunque los álbumes llegan rapidamente a los top, su éxito es menor que en los anteriores Lps. A finales de año Springsteen graba un “Unplugged” para la MTV (con dobles comillas) espectáculo que se convirtió en disco para Europa en 1993.

Springsteen continua su tour hasta julio de 1993. a finales de este año, escribe y graba "Streets of Philadelphia" para la banda sonora de la película “Filadelfia”, que trata de un abogado que muere de SIDA. La canción llega de inmediatamente a lo más alto de los Top Ten en 1994, ganando el Premio de la Academia como Mejor Canción y limpia las baldas de los Grammys el año siguiente. Al mismo tiempo, Springsteen había preparado su álbum “Greatest Hits” (febrero 1995), volviendo a formar la E Street Band para grabar unas cuantas canciones. El álbum fue un éxito de ventas inmediato. Springsteen sigue grabando discos, esta vez es “The Ghost of Tom Joad” (noviembre 1995), otro disco intimista y acústico, con canciones melancólicas y que le lleva a una nuevo tour en solitario. A este disco le siguió un álbum esperado por todos sus fans y del que se oían rumores desde varios meses antes de que se comenzara a grabar “Tracks”, una colección de cuatro discos de material anterior que no llegó a ser editado, que vio la luz a finales de 1998

“Tu sonrisa, niña, trae la luz de la mañana a mis ojos. Y la carretera está llena de héroes rotos. Y esta mañana me he levantado con el cielo vacío. Tengo mi dedo en el gatillo y no sé a quién creer. Y sé que no hay rendición. Y quiero bailar en la noche porque va a ser un largo camino hasta casa. Y la guerra no es útil para nada”. Todas estas frases de canciones de Bruce Springsteen dan un recorrido por el pensamiento del trovador que ha vuelto a la carretera con la E Street Band después de 4 años.
Desde que el lanzamiento de Born to Run (agosto de 1975) provocase el mayor día de absentismo laboral en la historia americana, ha transcurrido mucho tiempo. Tiempo en el que el músico de Nueva Jersey ha pasado por diferentes etapas. Tras Born to Run, que la prensa tildó como el regreso al rock, vinieron trabajos tan distintos como The River (1980), Nebraska (1982), The Ghost of Tom Joad (1995) o The Seeger Sessions (2006). Ahora, el Boss vuelve a tocar con su banda presentando álbum y gira.

Magic, que vio la luz el 2 de octubre, es un álbum que aporta pocas novedades. Letras menos políticas, algo más intimistas y la energía sonora que genera una banda como la E Street. El resultado es un trabajo bonito y que se escucha bien, bellas melodías como en Devils arcade o Long walk home. En definitiva, son canciones que recuerdan a otros trabajos, Living in the future, tiene un sonido animado cercano a temas de The River como Sherry Darling, o Girls in their summer clothes muy del estilo de The Rising.

En definitiva, Magic es el disco que cualquiera podía esperar de Springsteen. Una mitad de autopista entre The Rising y Devils and Dust con salidas a otros discos más lejanos. Pero lejos de su última joya. The Rising fue un disco nacido de la necesitad de hablar, de reflexionar sobre lo acontecido aquel 11-S. Era, como él mismo dijo, un disco que hizo porque se lo pedía la gente por la calle, y de todo esto salió un trabajo exquisito. Tras aquella maratoniana gira con la E Street que dejó un montante de vértigo, Bruce decidió cambiar de aires para sus próximos trabajos. Hizo Devils n Dust, una mezcla entre el intimismo y la naturalidad de Nebraska con la línea política tomada en el disco anterior, taco a Bush incluido. El resultado fue bueno aunque grandes canciones como All I’m Thinking About o Long Time Coming necesitan varias oídas para descubrir su grandeza. Este trabajo, que no tuvo ventas muy elevadas, fue vetado en distintos establecimientos Starbucks por su alto contenido político.

Entre tanto, Bruce puso su hombro y su música al apoyo de los demócratas en su lucha por acabar con el poder de Bush. “El gran reto es mantener el idealismo después de perder la inocencia”, decía en 2001 en esa lucha por superar la madurez y seguir afrontando los sueños. De ahí que en su siguiente trabajo, el Jefe, mirará a su infancia. We shall overcome the Seeger Sessions fue un tributo divertido y muy americano a la música que él escuchaba entonces. Un buen trabajo con mucho músico y mucho instrumento, pero que suena excesivamente extraño al oído español, poco acostumbrado al folk, al country y a todos esos instrumentos.

Y así sale Magic, como un buen trabajo de Springsteen, pero algo falto de la magia que clama su título. Si te gusta Springsteen, te gustará, si eres un enamorado, te enamorará. Si no eres ni lo uno ni lo otro, este no es el mejor disco para introducirte en su obra.

El directo es de lo mejor que se puede ver. Sin demasiados elementos visuales o grandes pantallas. La energía que derrocha el Jefe, incrementada con la banda al lado, es difícil de ver en otros escenarios (suele superar las dos horas de actuación). Pasión, intensidad y amor por una profesión que dignifica. Que se toma en serio.

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